PARA LA CARTERA DE LA DAMA Y EL BOLSILLO DEL CABALLERO

Maria Venancio28 of October of 2026 - 8 of December of 2026
PARA LA CARTERA DE LA DAMA Y EL BOLSILLO DEL CABALLERO



“Para la cartera de la dama y el bolsillo del caballero” es una proclama latinoamericana con

la que los vendedores ambulantes ofrecen, en buses, trenes o la calle, objetos pequeños que

generalmente caben en la mano. La frase promete algo para llevar, algo que acompaña. María

Venancio toma la primera mitad para titular su primera muestra individual en Colombia.

La práctica de Venancio empieza caminando y observando. Recorre la ciudad atenta a lo que la

va rodeando. Ella se enfoca en escuchar, mirar, recoger, pintar, corregir y volver a escuchar. Sus

obras señalan elementos que ya existen, artistas, músicos, libros, poemas y otras pinturas, con

el gesto de quien encuentra algo y siente la necesidad de mostrarlo. Así, pintar se vuelve para

ella una forma de homenaje donde celebra que algo exista y lo repite para volver a verlo.

Esta muestra reúne 36 pasteles sobre papel de formato pequeño. En ellos aparecen prendas de

ropa, imágenes célebres de la cultura argentina y detalles de texturas, un pliegue, una superficie

vista de muy cerca. Son imágenes del tamaño de lo que se guarda en una cartera: un cigarrillo,

bolsillos, mangas y gestos cotidianos. Objetos de devoción portátil.

Las piezas de la exposición no funcionan de manera aislada. Algunas se agrupan en composiciones

precisas, otras arman grupos, y entre todas se completan entre sí por la forma en que están

dispuestas. Venancio vuelve sobre los mismos objetos desde ángulos poco predecibles: zapatos

vistos desde miradas muy distintas, camisetas vistas desde lugares que no se repiten.

La gran mayoría de estos pasteles conserva el afán del boceto, el deseo de dejar algo pintado a

través de un gesto instintivo. No buscan ser imágenes perfectas ni llegar a una representación

fiel. Estas en realidad caricaturizan el gesto de la ropa y usan el color para abrir una conversación

entre una pieza y otra.

Esa conversación atraviesa la cultura visual y arranca en la cultura pop argentina. Las prendas

que dibuja Venancio funcionan como códigos de vestimenta reconocibles que hablan de una

época y de un momento preciso. Vistas en conjunto, las piezas pueden leerse como radiografías

de un contexto socioeconómico y geográfico particular.

La pregunta por lo que mostramos al vestirnos, y por cómo se cruzan las culturas a través

de la ropa, llega ahora a Paisaje a través de una exposición que presenta prendas dibujadas

dialogan con las que cuelgan a pocos metros. La muestra se despliega como un muestrario de

cosas queridas y observadas, ofrecidas en voz baja, como quien abre la cartera para enseñar lo

que lleva. Cada pieza repite el ofrecimiento que titula la exposición: esto es para llevar consigo.


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